Neiva/ Creado el: 2017-08-24 01:45 - Última actualización: 2017-08-24 01:55
Nuevo usos de la cascarilla del arroz
Dos jóvenes huilenses le están apostando a nuevas alternativas que contribuyan al desarrollo social y económico al Departamento, evitando a su vez, la contaminación que genera la cascarilla de arroz.
Julián Rojas y Eduard Mauricio Rincón, ingenieros mecánicos egresados de la Universidad Antonio Nariño, llevan dos años en una investigación que plantea el uso de un residuo vegetal; la cascarilla del arroz, como refuerzo en la fabricación de un material compuesto.
La idea surgió porque en el departamento del Huila se genera gran cantidad del residuo vegetal. «Nosotros tomamos datos estadísticos del DANE, la producción de cascarilla de arroz para el año 2016 fue aproximadamente de 0,2 toneladas».
De acuerdo con estos resultados, se dieron cuenta de que en los molinos del Departamento estaban quemando este residuo, lo que producía una alta contaminación ambiental.
« Se debe tener en cuenta de que la cascarilla arroz, al ser una fibra natural de forma cóncava y liviana hace que al utilizarse en un refuerzo en un material, brinde propiedades mecánicas altas y a su vez sustituye diferentes elementos que se utilizan en el medio, elementos como los plásticos y metales que contaminan el ambiente y no son biodegradables», señaló Eduard Mauricio Rincón.
Proyecto
Agregó además que con la iniciativa se podrán crear elementos que simulen la madera y así evitar la tala de árboles.
El proyecto, pretende reemplazar el material aglomerado. Este material se puede mojar y quedará intacto, absorbiendo el calor, lo cual sería muy benéfico para la construcción de muros dejando la parte del interior, con un ambiente completamente fresco.
Inicio del proyecto
El proyecto surgió como un proyecto de clase en la Universidad. «Nosotros buscamos el desecho que se produce con mayor frecuencia en el Huila y claro, nosotros estamos rodeados del arroz, y es el desecho que más se está perdiendo en este momento, uno va y compra mil pesos de esta cascarilla y es un bulto, cosa que hace muy fácil su compra», dijo Mauricio Rincón.
Proceso
En los índices que hicieron en la ciudad de Bogotá, en cuanto a los resultados, comprobaron que este material puede comportarse como los cauchos, lo cual es muy beneficioso a los materiales que ya están creados. Principalmente porque un caucho está compuesto por polímeros que son realmente contaminantes para el medio ambiente y al usar este nuevo material, podría sustituir un elastómero, y mejorar la calidad de vida.
Actualmente manejan tres tipos del material. El material puro, que es únicamente la cascarilla de arroz con resina poliéster y otro material hibrido que lo componen con dos tipos de refuerzo con fibras de vidrio.
Para poder llevar a cabo el proceso de este residuo vegetal, estos jóvenes han diseñado a su vez, una prensa escala para poder diseñar sus probetas, «nosotros mismo la diseñamos, la calculamos, nosotros mismos todo, lógicamente para hacerla a gran escala tendríamos que mandar a diseñarla porque no creo haya una prensa, porque necesitaríamos varios estándares».
Beneficios
El Huila podría resultar muy beneficiado al usar este tipo de ‘desecho’ como propiedad fundamental de un compuesto que puede ser usado de manera benéfica para la comunidad en general.
Como propuesta de innovación, quieren realizar un estudio morfológico del daño con las probetas que se ensayan en el laboratorio para encontrar la cantidad necesaria de refuerzo a utilizar en un material y así, poder brindar mayor certeza del buen uso de este complemento.
Otros materiales
Hasta el momento, estos dos jóvenes se han centrado en crear este refuerzo con la cascarilla del arroz, pero aun así, en el Huila existen más de estos residuos vegetales que pueden contribuir, tal es el caso de la fibra del plátano, del sorgo, cacao, café y la de la palma. «Realmente lo que nos interesa es lo que más se está generando aquí; la gran cantidad de cascarilla», manifestó Rincón.
Recursos
La elaboración y el consumo de este material serían muy económicos tanto para el Huila como para el comercio Nacional, ya que en comparación, a la hora de hacer un aglomerado saldría por alrededor de $56.000, mientras que el material hecho con la cascarilla de arroz, saldría por tan solo $26.000.
La investigación aún necesita muchos estudios para poder obtener la patente. Para esto, requieren la ayuda de centros educativos que les puedan facilitar laboratorios.
Objetivo
Además de querer implementar la iniciativa y que la comunidad en general la conozca, piden que alguna empresa interesada en el proyecto les brinde ayuda.
Participación Nacional
En estos momentos, están participando en el concurso que realiza Ecopetrol, Innovación 2017, en el ítem de desarrollo sostenible, donde ya pasaron la etapa de evaluación aproximadamente 40 proyectos a nivel nacional.
DESTACADO:
La idea surgió porque en el departamento del Huila se genera gran cantidad del residuo vegetal.
